El sempoalxochit, símbolo de Todos Santos, tiene una profunda historia científica y cultural. Conocida desde el siglo XVI, esta flor pertenece al género Tagetes, endémico de América, del cual México alberga 36 especies.
Además de su papel ritual y ornamental, posee propiedades medicinales y se usa como pigmento natural y fuente de carotenoides benéficos para la salud. Sin embargo, la producción nacional enfrenta la competencia de empresas extranjeras que comercializan semillas modificadas, poniendo en riesgo la diversidad genética de las variedades nativas.
Preservar el sempoalxochitl mexicano significa honrar el conocimiento agrícola ancestral y garantizar su permanencia en las festividades y la vida de las comunidades.
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